Un hombre maneja una camioneta por una
ruta patagónica. Va solo. De mano izquierda, una mujer desesperada le grita que
por favor la ayude: vemos su auto volcado, después de un accidente, sobre la
banquina. El hombre aminora la velocidad y mira a la mujer a través de la ventana
cerrada de su camioneta. Por un segundo pensamos que va a frenar, pero sigue
camino. En esta primera escena de "La
reconstrucción", la nueva película del director argentino Juan Taratuto
que se estrena el jueves, se pinta en una única y certera pincelada el drama
del protagonista.
El hombre que maneja la camioneta se llama
Eduardo, y está interpretado por Diego Peretti. La intriga aparece al instante,
tal vez no tanto -todavía- por lo que va a pasar con él, sino por lo que ya
pasó y no está dicho: ¿qué esconde el pasado de este hombre? ¿Qué fue lo que lo
volvió así? El elenco de la película se completa con Claudia Fontán y Alfredo
Casero.
Antes de esta película, Taratuto dirigió
tres comedias: No sos vos, soy yo, ¿Quién dice que es fácil?
(ambas protagonizadas por Peretti) y Un novio para mi mujer. Tal vez por
este historial, y por la dupla Peretti-Casero, si uno va al cine sin saber de
qué se trata puede esperar cruzarse con otra de reír. Pero no es el caso. A
pesar de -como su título lo indica- contar la historia de una reconstrucción,
en este filme Taratuto sorprende con escenas bastante más oscuras que aquellas
otras a las que nos tiene acostumbrados.
La
reconstrucción cuenta la historia de Eduardo, un hombre que trabaja en un
yacimiento petrolífero y que está estancado en una tristeza que se remonta muy
atrás. Hasta que el llamado de un amigo que necesita un favor (Casero) hace que
deba trasladarse hasta Ushuaia, ponerse en movimiento, y encontrar allá en el
sur una nueva oportunidad.
Fuente: Clarín

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