De un cuento, y no de
hadas, fue la situación que les tocó vivir al equipo argentino que filma en
Angola "Los dioses del agua". Tanto Juan Palomino, como Pablo
César, el director, y otros miembros del staff sufrieron una agresión
producto de un hecho insólito en un avión en el país africano.
El grupo (conformado
además por angoleños) debía ir desde Dundo hacia Luanda, la capital del país, y
para eso se trasladaban en un avión a hélice ruso, alquilado por el Ministerio
de Cultura local. Un ahora después de partir, los tres navegantes
ucranianos que comandaban la nave –con la ayuda de un angoleño- decidieron
realizar una parada en Saurimo, pese a que esa escala no estaba prevista.
En la pista de
aterrizaje, los hombres abrieron la puerta trasera y delantera del avión, y por
ellas subieron sorpresivamente unas 20 personas que no estaban
previstas en el vuelo –un servicio exclusivo que el Ministerio de Cultura
brindaba a la producción del filme. Esto generó primero molestias y luego
preocupación, ya que no tenían lugar donde sentarse ni cinturones y estaban
provocando un peligroso sobrepeso, de acuerdo a lo que informan desde la
producción del filme. Incluso, tres de estos nuevos pasajeros fueron
escondidos por el ayudante de abordo en el baño trasero del avión.
Ante esta situación, el
equipo decidió que no seguiría el viaje y pidieron bajarse de la nave, aunque
los ucranianos ya hubieran puesto las hélices en marcha. Juan Palomino y
algunos miembros angoleños del equipo se acercaron a la cabina del avión, pero
el ayudante de los pilotos –que luego quedó detenido al llegar a Luanda- les
salió al cruce, agrediéndolos violentamente, primero con una escalera y
luego con un cuchillo. Palomino terminó con raspaduras y una quemadura leve
en su espalda.
Ante semejante
situación, las autoridades militares del aeropuerto hicieron detener el avión y
obligaron a todos a descender del mismo, hasta que finalmente permitieron subir
únicamente a los pasajeros autorizados para continuar el vuelo hacia Luanda.
Una vez en la capital
del país, el agresor fue detenido y puesto a disposición de la policía militar,
mientras que César, Palomino y Bogarín, además de los otros miembros argentinos
del equipo técnico, fueron asistidos por el embajador argentino en Angola,
Julio Lascano y Vedia y un médico de la delegación diplomática en Luanda.
Además de César y
Palomino, entre los argentinos que viajaban en el vuelo se encontraban Charo
Bogarín, cantante del grupo Tonolec y coprotagonista, Pablo Ballester
(productor ejecutivo), Carlos Ferro (director de fotografía), Cristian Vega
(asistente de cámara) y Rodrigo Sánchez Mariño (sonidista), quienes se
encuentran ilesos y en buen estado de salud.
Fuente: Clarín

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